Danny Boyle ha confirmado una de esas noticias capaces de cambiar de golpe el interés alrededor de una saga: la tercera película de la nueva etapa de 28 años después seguirá adelante, Alex Garland ya tiene el guion escrito y Cillian Murphy tendrá una presencia importante. Boyle lo resumió durante el Festival de Cine de Zúrich con una frase difícil de malinterpretar: habrá «mucho Cillian Murphy».
Todavía no hay título definitivo, fecha de rodaje ni estreno anunciados. Precisamente por eso, lo que más me interesa ahora no es intentar adivinar una trama que todavía no conocemos, sino preguntarme qué significa recuperar de verdad a Jim más de dos décadas después de 28 días después. Quiero saber qué queda de aquel personaje y qué puede hacer hoy Cillian Murphy con él.
Danny Boyle confirma que la tercera película seguirá adelante
Boyle ha asegurado que la tercera película se hará, aunque reconoce que todavía no sabe cuándo. El guion de Alex Garland ya existe y, según explicó a Variety, Murphy tendrá mucho más espacio en esta entrega.
Ese matiz importa. Murphy fue productor ejecutivo de 28 años después y también de 28 años después: El templo de los huesos, pero el regreso de Jim no había sido el centro de esta nueva etapa. La película de 2025 presentó a otros protagonistas y permitió que el universo avanzara sin recurrir inmediatamente al personaje que había definido la historia original.
A mí esa decisión me parece arriesgada, pero también interesante. 28 días después fue un punto de inflexión para Murphy: él mismo ha contado que la película le abrió puertas y le permitió acceder a reuniones que antes no tenía. Lo más fácil habría sido construir desde el principio el regreso alrededor de Jim. Haber esperado puede darle ahora otro peso, siempre que la historia justifique de verdad haberlo recuperado.
AVISO DE SPOILERS
A continuación se menciona de forma breve cómo El templo de los huesos prepara el regreso de Jim. Si prefieres llegar a esa película sin conocer ese detalle, puedes pasar directamente al siguiente apartado.
El templo de los huesos recupera a Jim en su escena final y lo muestra viviendo con su hija, un regreso breve que deja preparado su encuentro con los personajes de esta nueva etapa. La directora Nia DaCosta explicó después cómo se construyó esa aparición. Por lo que acaba de contar Boyle, la siguiente película ya no utilizará a Murphy únicamente como una presencia puntual.
Jim era vulnerable antes de aprender a sobrevivir
Una de las cosas que más me llamó la atención de 28 días después fue ver hasta dónde pueden llegar las personas por sobrevivir. Cuando prácticamente todo lo conocido ha desaparecido, la película te hace pensar en qué serías capaz de hacer tú para seguir adelante y dónde estaría realmente tu límite.

Jim encajaba muy bien en esa idea porque no empezaba como alguien preparado para sobrevivir. Se despertaba solo en una cama de hospital, salía a un Londres vacío y trataba de entender si todavía formaba parte del mundo que conocía. Esa desorientación lo hacía especialmente vulnerable.
Hay una imagen que sigo asociando inmediatamente con la película: Jim caminando por un Londres desierto después de despertar del coma. El BFI conserva esas secuencias de Westminster entre las imágenes más reconocibles de la película, y Boyle ha explicado que el equipo pudo aprovechar aquellas primeras horas de la mañana para rodarlas en condiciones que hoy serían mucho más difíciles de reproducir.
Lo que más me interesa, sin embargo, es lo que ocurre con Jim después. Pasa de no entender nada a aprender a moverse dentro de ese mundo y termina actuando de una forma mucho más visceral para sobrevivir y proteger a los demás. La transformación se va construyendo con todo lo que vive.
La nueva película tiene una oportunidad especialmente atractiva: mostrar qué ha hecho todo ese tiempo con él y cómo se reconoce hoy al hombre que despertó sin saber qué había pasado.
Quiero saber qué queda de aquel Jim
Me gustaría saber prácticamente todo: cómo ha sobrevivido, con quién ha estado, qué tipo de vida ha llevado y qué experiencias lo han convertido en la persona que veremos ahora. Después de más de veinte años dentro de ese mundo, no tendría sentido que siguiera siendo exactamente el mismo.
Imagino a un Jim más desconfiado, más duro y mucho más protector. Pero hay algo que sí me gustaría que conservara: aquella humanidad y aquella vulnerabilidad de la primera película.
Jim era un chico tímido, bueno y bastante inocente para todo lo que estaba ocurriendo a su alrededor. Si una persona pierde por completo esa parte vulnerable y termina convertida únicamente en una coraza, resulta mucho más difícil acceder a lo que había debajo. El regreso me interesa precisamente por ese contraste: cuánto puede haber cambiado alguien sin dejar de reconocerse del todo en quien fue.
También prefiero que la película nos cuente qué ha ocurrido durante esos años. Puede dejar espacios abiertos, pero después de tanto tiempo quiero entender cómo ha sobrevivido y qué experiencias lo han llevado hasta el punto en el que está ahora. Recuperar a Jim únicamente para mostrarlo de nuevo me sabría a poco.
Cillian Murphy tampoco vuelve siendo el mismo actor
Hay otra razón por la que este regreso me resulta especialmente atractivo: Cillian Murphy es uno de mis actores favoritos y, en lo interpretativo, probablemente mi favorito. También ha cambiado muchísimo desde 2002.
Cuando consiguió el papel de Jim todavía estaba construyendo su carrera internacional. Murphy ha recordado que Danny Boyle lo llamó varias veces para audicionar antes de encontrar la forma adecuada de interpretar al personaje. Boyle reconoce que fueron tantas audiciones que hoy le parecen innecesarias, aunque también explica que aquel proceso ayudó a descubrir juntos al personaje.
Hoy el punto de partida es completamente distinto. Su filmografía atraviesa títulos como Disco Pigs, Red Eye, Peaky Blinders, Oppenheimer o Small Things Like These, además de interpretaciones tan diferentes como Kitten en Desayuno en Plutón y Tom Buckley en Luces rojas. En esas dos últimas ya hemos vuelto sobre su trabajo en Disfrutario desde lugares muy distintos, y precisamente esa capacidad para cambiar de registro es una de las cosas que más me interesan de él.
Robert Downey Jr. llegó a definirlo como una «anomalía» cuando presentó uno de sus reconocimientos por Oppenheimer. Entiendo perfectamente la palabra. Hay algo en la manera en la que Murphy construye personajes y transmite sin necesidad de explicarlo todo que me parece fuera de lo normal.
Eso hace que volver a Jim sea especialmente interesante ahora. Actor y personaje han recorrido más de dos décadas por caminos completamente distintos, y la película puede trabajar con esa distancia real.
Volver con Danny Boyle también importa
28 días después fue una película importante para Murphy y también el comienzo de una relación creativa que después continuó con Sunshine. Boyle conoció a Cillian cuando todavía estaba empezando a abrirse paso en el cine internacional y ahora vuelve a trabajar con un actor completamente consolidado.
Hay una idea de Boyle sobre él que siempre me ha parecido especialmente acertada: para ser un gran actor de teatro hace falta poder y para ser un gran actor de cine hace falta quietud; según el director, Murphy tiene ambas cosas. Creo que esa combinación se reconoce perfectamente en muchos de sus trabajos.
Pero tampoco creo que el nombre de Cillian Murphy garantice nada por sí mismo. Un actor puede aportar muchísimo y aun así necesitar un guion que le dé algo interesante que hacer. Todo dependerá de qué ha escrito Garland para Jim, del lugar que ocupe dentro de la historia y de si el personaje vuelve porque el relato lo necesita.
El regreso de Jim tiene que ser algo más que nostalgia
Saber que habrá mucho más Cillian Murphy me genera muchísimas ganas de ver la película, pero también cierto respeto. Las continuaciones de historias que me han gustado siempre me producen esa mezcla: quiero volver y, al mismo tiempo, me preocupa que el regreso desgaste lo que funcionaba antes.
Para mí, recuperar a Jim merece la pena si la película consigue justificarlo. Quiero una trama sólida, diálogos con peso y un personaje que tenga algo nuevo que aportar. Después de tantos años, traerlo de vuelta únicamente porque es querido o porque Cillian Murphy se ha convertido en una estrella mucho mayor sería quedarse en la superficie.
Si la historia funciona, no me importaría seguir viendo más de Jim. El problema aparecería si la franquicia empezara a alargarlo simplemente porque puede hacerlo. Me interesa reencontrarme con el personaje mientras todavía haya algo que descubrir en él.
Ahora mismo, esa es la pregunta que más ganas tengo de que la tercera película responda: qué queda del Jim que despertó solo en aquel hospital y qué puede hacer Cillian Murphy, en plena madurez interpretativa, con un personaje que nació en una etapa completamente distinta de su carrera.
Imagen destacada: Cillian Murphy durante el Festival Internacional de Cine de Toronto 2025. Foto: JoshPopov / WikiPortraits / Wikimedia Commons (CC BY 4.0). Imagen recortada.

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